Sorprendente es la siguiente noticia que leo en El Mundo, y es que Naciones Unidas prevee plantear en la próxima cumbre climática de Copenhague, que se celebrará en menos de un mes y se sustituirá el obsoleto e incumplido Protocolo de Kyoto, presentar un proyecto de reforestación de ecosistemas marinos. Mientras se hacen planes de reforestación de bosques quemados y actividades de plantación de árboles para minimizar los efectos del CO2, nos olvidamos que bajo el mar también hay innumerables bosques marinos que cumplen ésa misma función. En proyecto Blue Carbon ( Carbono Azul ) expone que estas praderas submarinas absorben 17 veces más CO2 que los abundantes y extensos bosques brasileños, debido al tipo de plantas que crecen bajo el mar, con mayor captación de carbono.
El mayor problema es que anualmente se pierde el 7% de estos bosques marinos, que representan la insignificante cifra de el 0.2% ( 600.000 kilómetros cuadrados ) de la superfície total submergida y llevar a cabo este proyecto tan sólo necesitaría del 10% de lo recursos mundiales que actualmente se destinan a la solución del problema climático. Más ventajas, imposible. Ahora falta que los actores que deciden el destino del planeta cambien de escenario: de la tierra, al mar.
Bosques marinos para acabar con el cambio climático
Cordyceps, el hongo parásito
Una de las imágenes más recordadas de la película Alien es cuando a la teniente Ripley, encarnada por Sigourney Weaver, le sale una cría de alien de la barriga. Es una escena impactante y cuando el espectador la ve, se consuela pensando que se trata de simple ciencia ficción. ¿ O puede que no ? ¿ Existe una réplica similar en la vida real ? Sí, y su nombre es cordyceps.

El cordyceps es una clase de hongos parásito que se reproducen por esporas. Estas penetran dentro del cuerpo del huésped y se alimentan de sus nutrientes hasta que pasado un tiempo, que varía según la espécie de cordyceps pues hay cerca de 400, mata al huésped y acaba agujereando su superfície para salir y propagar sus esporas. Ésas 400 clases de cordyceps existen porque cada una se especializa en un ser vivo distinto. La unilateralensis sólo afecta a las hormigas, tomando el control de su voluntad haciendo que suban a un lugar alto ( como un tronco o una planta ) para que cuando el hongo crezca lo suficiente como para salir del cuerpo del huésped, la propagación de espras sea lo más extensa posible. Las propias hormigas conocen el peligro de este hongo, y por eso cuando una de sus compañeras es infectada, el resto lo detecta y la exília del grupo, para evitar que el hongo salga dentro de la colonia y afecte a todos sus miembros.
A pesar de lo mortal que suena todo esto, el cordyceps también tiene su cara positiva. El cordyceps sinensis,más conocido como gusano espora o Tochuka, sólo afecta a este tipo de insecto. En la medicina tradicional china es todo un remedio casero, con alto valor nutritivo, curativo y energético. Los pastores chinos llevan a sus animales a zonas dónde habiten estos gusanos, pues según dicen fortalecen la salud del animal. Además, junto con el ginseng, el tónico de gusano hongo es muy popular en la China para curar enfermedades como la tuberculosis o la anemia, además de dar vitalidad. Diversos deportistas chinos de élite lo usan como un tónico más en sus entrenamientos. Os dejo con un vídeo del cordyceps en acción, extraído de la recomendadísima série documental Planeta Tierra.
Fuente (2,3)
La puerta del infierno de Darzava
Aunque parezca de ciencia ficción, hay fuegos que son inapagables. Diversas minas en el mundo permanecen en constante incendio desde hace décadas, en Estados Unidos, Canadá, India, China, etc. Pero hay un curioso suceso en la zona de Darzava, pueblo de Turkmenistán ( fronterizo con Irán y Afganistán ). Nadie se aclara con la fecha del suceso, unos dicen en la década de los '50, otros en los '70, pero en lo que no se duda en en como sucedió. 
La Unión soviética, durante los años en los que Turkmenistán formaba parte de ella, hizo varias excavaciones en el país para explotar los diferentes recursos que hay en su suelo ( de hecho, a día de hoy sigue siendo Rusia y la gasista Gazprom, tan en boga estos días por el bloqueo a Ucrania, la que continua explotando sus explotaciones de gas y petroleo ). En las excavaciones de Darzava ocurrió un imprevisto, se abrió una brecha en el suelo de 60 metros de diámetro y 20 de profundidad, que engulló el campamento entero. Lo que los geologos descubrieron fue una grandisima caverna repleta de gas que ahora se escapaba al exterior. Para tapar esta fuga, la solución que tomaron fue prenderle fuego al cráter. 
De esta forma, años después de ese incidente, el cráter sigue ardiendo y lo hará durante años, ya que las reservas de gas de la cueva son altisimas. Desde ese hecho, los vecinos de la zona la han denominado la Puerta del Infierno, que sumado al curioso suceso, le ha otorgado al lugar el reconocimiento de lugar turístico ( evidentemente ha sido vallado por seguridad ), en un país donde el 70% del territorio es desierto. Dicen los que han ido allí, que a kilómetros se nota el gas en el aire, y que los insectos sienten una extraña atracción por el cráter que les empuja a lanzarse en el. Uno de los lugares mas impresionantes del planeta, sin duda.

El Big One ( Gran Terremoto )

Hay una zona especial de Estados Unidos propensa a los terremotos, la situada cerca de la falla de San Andres ( San Andreas en inglés ). Todo el estado de California y parte de Mejico ( Tijuana y la Paz ) están justo encima de ella. Esta falla tiene la pecularidad de estar entre dos de las placas tectonicas más importantes del planeta: la Pacifica y la Norte Americana. Lo más impactante de todo es que ambas hacen fuerza de forma opuesta, haciendo de la falla de San Andres una autentica bomba de relojería.
La falla tiene el honor de ser la causante del famoso terremoto de San Francisco ( sobre 7-8 en la escala de Richter ) de 1906, que tuvo lugar en pleno centro de la ciudad y origino mas de 700 victimas y afecto a 400.00 habitantes. Desde entonces hasta hoy, no han habido terremotos en la falla de mayor magnitud. Sólo el de Northridge (1994) de 6'7 grados, que causó más de cincuenta muertos e innumerables daños, ha sido el más fuerte desde entonces.

Los expertos dicen que la falla lleva ya demasiado tiempo acumulando energía, y que es posible que en el plazo de tres décadas, se produzca otro gran terremoto que afectaría de lleno a Los Ángeles, ciudad que ya sufre los efectos de San Andres al moverse 4'5cm al año. La falla pasa justo por encima del puente Hills, que ya se vio afectado por el terremoto de 1994.
Desde que se descubriera San Andres el 1987, cada año se realizan simulacros del llamado Gran Terremoto, o Big One. Cada vez van variando más la cifra posible de muertos y afectados, pero la de la escala del terremoto no: entre 7.5 y 8, que igualaría el terremoto de San Francisco y el de 1857 de Fort Tejon ( hay quien dice incluso que parte de la costa californiana podría desprenderse el Norte América ). Estos dos últimos años, la actividad sísmica ha aumentado, pero con leves terremotos de 5 grados de media. Nadie sabe cuando sucederá, pero lo hará seguro. Puede ser el año que viene, o dentro de diez, pero el Big One acabará por manifestarse, y las consecuencias serán terribles por mucho simulacro y protección de que se disponga.

La falla de San Andreas
